Participamos en un Festival Bibollero inclusivo

Diferentes señales nos han llevado al Fulanita Fest. La primera la recibió Cristina en forma de premio Fulanita a la mejor foto, que no era otra, nada más y nada menos, que la bandera LGTBIQA+ remasterizada para la discapacidad.

La siguiente fue anunciar Robin Hood en el podcasts de Lo Normal. La confianza que Nerea Pérez de las Heras y Antonio Nuño me hacen sentir me hizo olvidarme del micrófono para hablar de nuestra asociación. Esa que aún no conocéis, pero que, de la mano de Cristina Karen, Sonsoles Rodríguez e Irati Zunzarren, busca extender la defensa legal a los márgenes de la sociedad.

Dije que sí sin dudar, pero no por mí sino por el propósito. Y es que, gracias a Susana Pariente, el Fulanita Fest nos había dejado un espacio en su cubo solidario. Honestamente y en el fondo de mí estaba nerviosa. Creía que no era un espacio para mí. Pensaba que me iba a sentir agobiada y fuera de lugar. Sin embargo, he vivido todo lo contrario.

Se han esforzado en generar un festival inclusivo. Con una entrada accesible, un baño adaptado, una barra PMR y una zona de descanso muy útil para las autistas.

Además, nos han cuidado tanto, pero tanto que nunca pensé que diría esto, pero mis queridas discas queer el Fulanita Fest también es nuestro.

Espero veros a todas al año que viene. Bea, Lara, muchas gracias por tender puentes y dar la mano.